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NATACION EN EL ADULTO: ¿TERAPIA O DEPORTE?

EL PLACER DE DOMINAR EL CUERPO EN EL AGUA

Muchas veces me preguntan por qué considero que la natación es un deporte especial. Además de los reconocidos beneficios fisiológicos que las prácticas acuáticas nos ofrecen, aprender a dominar el cuerpo en el agua tiene connotaciones que van más allá de la práctica deportiva, y que repercuten en todas las áreas del desarrollo de una persona.

NATACION: UN DEPORTE ESPECIAL

Si bien desde edades tempranas muchas personas se vuelcan a las prácticas deportivas, las acuáticas tienen una cualidad que la diferencia de los otros deportes: saber dominar el cuerpo en este medio se transforma en un seguro de vida, y le va a permitir a quien lo logre, disfrutar con independencia y seguridad.

Otra característica que lo hace especial, tiene que ver con los principios que rigen su aprendizaje: ¡no hay edad para iniciar! Si bien es cierto que el aprendizaje significativo a edades tempranas genera un desarrollo ideal para cualquier actividad, el aprendizaje de la natación está condicionado por la relación que la persona tenga con el medio, más que con su desarrollo motor. Esto significa que cualquiera puede aprender, a cualquier edad, a manejar su cuerpo en el agua y disfrutar de ello. Incluso está demostrado que muchos adultos mayores pueden realizar acciones motrices que, por fuera de ella, se le dificultan (beneficiados claramente por las propiedades físicas del medio).

¿QUE NOS LLEVA A APRENDER A NADAR?

Varios pueden ser los motivos, pero sin dudas la gran mayoría de los adultos que se acercan por primera vez a la pileta lo hacen por cuestiones terapéuticas. Las molestias, dolores e incluso patologías propias de la fisiología del adulto y el estilo de vida actual, hacen que muchos profesionales de la salud recomienden los beneficios de esta práctica. Otros, movidos por recuerdos de infancias felices ligadas al agua, retoman su práctica después de muchos años, con el simple objetivo de volver a disfrutar de ese espacio.

LA NATACION COMO DEPORTE

Una vez que el alumno adulto logra adaptarse al medio acuático y dominar su cuerpo en el agua, suceden tres cosas:

· Inmediatamente nota los beneficios terapéuticos de los que tanto le hablaron.

· Quiere lograr movimientos más eficaces.

· Quiere incrementar su actividad, ya no solo como terapia sino como actividad física que le permita mejorar su calidad de vida y su condición física.

Esto significa que el aprendizaje de la natación en el adulto es, no solo significativo, sino perdurable en el tiempo, ya que hay mucho por aprender, y cuanto más comprende el alumno sobre su propio cuerpo en relación al agua y a los movimientos que puede realizar en ella, más ganas de aprender genera, más desafíos, más formas de superarse.

LA MOTIVACION: EL ROL DEL DOCENTE EN LA FORMACION ACUATICA DEL ADULTO

Es fundamental, para el logro de todo lo expuesto anteriormente, el rol de los docentes. Muchas veces la formación del mismo, respecto de las prácticas acuáticas, está limitada a brindar herramientas para la enseñanza en edades tempranas, sin tener en cuenta todas las características de un adulto, que muchas veces condicionan el abordaje de todo el proceso. El adulto que no ha experimentado actividades acuáticas de pequeño, generalmente tiene miedo a la exposición, puede tener también temor inducido por experiencias negativas personales o cercanas, o simplemente puede sentir vergüenza de no saber cómo manejarse. En este punto, el abordaje que realice el docente debe ser muy cuidadoso, debe contar con herramientas y conocimientos del medio, sus propiedades y los fundamentos y principios que rigen el movimiento del cuerpo en el agua para trasmitir confianza y seguridad al alumno. Este acompañamiento no debe limitarse al tiempo que demore la persona en dominar el medio, sino que debe prolongarse más allá, abriendo el abanico de posibilidades que las prácticas acuáticas ofrecen para su desarrollo. En este punto entra en juego también el posicionamiento del docente respecto del deporte, y de los conceptos ligados al desarrollo técnico en el adulto: éste no debe suponer un fin en sí mismo, sino un medio que permita al alumno mejorar

el dominio de sí mismo, aumentando su disponibilidad corporal para resolver situaciones tanto dentro como fuera del agua.

Prof. Luciana Canova
Entrenadora de Natación

Bibliografía consultada:

– Cabello Prieto, Alfonso (2003).Natación para adultos. Ed. Gymnos.

– LLoret Riera, Mario (2004).Natación Terapéutica. Ed. Paidotribo

– Rosillo Galindo, Sergio (2010). Actividad Acuática. Vol. 6. Plan Educativo de Adquisición de hábitos de vida saludable en Educación, Ed. Procompal Publicaciones.

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